¡QUE SEAN BORRADOS SUS NOMBRES!

Hace tiempo escribí y por circunstancias similares a las que siguen ocurriendo hoy en España, un artículo similar a éste, pero como la ignorancia, la malicia, la demagogia y otras cosas aún más perversas, siguen ocurriendo hay que repetirse y recordar a las nuevas generaciones, lo que ya afirmara Napoleón… “La  historia  la escriben los vencedores”.

Y es por  lo que según y quién gobierne; esa historia, llena siempre de mentiras, medias verdades o tendencias, es escrita para desorientar al lector y favorecer al que gobierna.

Cuentan en “las historias” que dedican al antiguo Egipto, que muchos de sus faraones, al ser coronados como tales, tras el derrocamiento o asesinato del anterior; llenos de orgullo y vanidad, ordenaban de inmediato… “¡Qué sean borrados sus nombres!”.  Y multitud de picapedreros, se ponían a trabajar en todos y cada uno de los monumentos  en que se nombraba al faraón desaparecido y en su lugar, eran colocados los del vencedor, con atributos humanos y divinos, puesto que es claro que aquel clero de entonces, era cómplice en todo lo que se “cocía” de cierta importancia en tan exaltado imperio; lleno igualmente de las clásicas miserias humanas que hoy igualmente llenan al mundo.

Aquellos nuevos faraones, llenos de soberbia, pensaban (ilusos) que con aquella orden, eliminarían todo rastro de sus antecesores, cosa que luego y mediante trabajos minuciosos, los arqueólogos modernos han ido “hilvanando” y si no todo, sí que se ha llegado a saber lo suficiente de aquellas realidades y aquellos nombres borrados y sus hechos, han vuelto a la historia para conocimiento de generaciones que viven milenios después.

Al año de la entrada (en trágicas circunstancias, no olvidemos “La masacre de Madrid del 11 marzo 2004”) en el poder, del denominado PSOE, el que encabeza el Sr. Rodríguez Zapatero… Parece ser que aquella milenaria orden de… “que sean borrados sus nombres”, toma una nueva y definitiva “misión”; y de noche (“con nocturnidad y alevosía”) se retira del centro de Madrid, una estatua ecuestre del dictador Francisco Franco Bahamonde, el que pese a todo cuanto se quiera decir de malo o de bueno; por encima de todo ello, fue el jefe del Estado Español, durante nada menos que cuarenta años y… “cuarenta años de la historia de una nación no los puede tapar ningún faraón moderno, pues son muchos años y existen infinidad de archivos de todo y por todo”. Sin embargo la verdadera historia de esos hechos, anteriores y posteriores a la muerte del denominado “Caudillo Franco”, están por escribir y mostrar a todos los españoles; y cada cual en su área de influencia, sólo coloca lo que le conviene y como en ambos bandos (“la triste realidad de las dos Españas”) hubo bastante sangre sudor y lágrimas, pues lo que creíamos que de buena fe se hizo al aprobarse la constitución de 1978 y que significaba una concordia y una firma de paz para convivir todos los españoles, están intentando el que se rompa de nuevo… y no sabemos si como final de todo, algunos canallas, lo que quieren es UNA NUEVA GUERRA CIVIL… “Y en la que muchos de los que aún vivimos perdimos seres queridos e incluso filiales, hasta en el grado de padre, madre, hermano, hijo…”

Pero sigamos con aquello de… “que sean borrados sus nombres”; pues se pretende el que desaparezcan no solo las estatuas, relieves y otros signos, sino igualmente los nombres del callejero dedicados a Franco y a las figuras más allegadas a su régimen y que aún perduran. Mientras, se han ido colocando estatuas y nombres  de calles y plazas, a los otros significados dirigentes del bando contrario, o sea, igual que hicieron los faraones que al principio cito.

La misma noche en que era retirada la estatua ecuestre citada; en un gran hotel madrileño, se homenajeaba a Santiago Carrillo, jefe durante mucho tiempo del Partido Comunista de España y del que hay recientemente un libro editado en España, y en el que se le imputan miles de asesinatos, “con nombres y apellidos”. A dicha cena, acude el Presidente de Gobierno actual, “altos dignatarios gubernamentales, de la nueva corte del faraón”, en número de unos trescientos e incluso es leído en el acto, un telegrama de felicitación del propio Rey de España… el pretexto para el homenaje es que este anciano cumple noventa años.

Conviene leer la prensa y enterarse de todo lo que hay de “muy liado y obscuro” en lo de la “Masacre de Madrid” y que el Gobierno quiere tapar cuanto antes, ante  el enfrentamiento abierto de la oposición del PP. Y Es quizá por ello, por cuanto desde el Gobierno… “lanzan toneladas de tinta de calamar para cubrirse con  ella y que la gente hable de otras cosas”. No sé, pero estamos cada vez más desorientados, escépticos, desilusionados totalmente y sin noción de qué es lo que  va a ocurrir aquí, a  no tardar mucho.

Y entérense de una vez, que al pueblo, le importa ya un rábano, Franco, Negrín, Largo Caballero, Carrillo y todos los que en conjunto, fueron los culpables de aquel desastre de 1934-1939 (pues se afirma que la guerra empieza en Asturias en 1934) y que lo que queremos es vivir en paz, con mucha mayor justicia de la que tenemos  y con mucha menos delincuencia de la que padecemos… e igualmente con muchísimos menos parásitos de los que soportamos y  mantenemos con nuestros impuestos; métanse esto en su dura cabeza quienes gobiernan ahora o piensen gobernar en el futuro… ¡Y déjennos en paz y guarden ya “los cocos” que sólo asustan a los niños miedosos! ¡Nunca a los hombres y mujeres dignos de ser denominados así!

Antonio García Fuentes (Escritor y filósofo)

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